La última década ha sido testigo de investigaciones innovadoras en el campo del envejecimiento, que revelaron un fenómeno fascinante:
La transfusión de sangre de ratones jóvenes a ratones viejos mostró una desaceleración significativa en la tasa de envejecimiento.
Este descubrimiento despertó gran interés y llevó a la búsqueda de la moderna "fuente de la juventud", en forma de tratamientos basados en transfusiones de sangre joven.
En 2017, la nueva empresa Ambrosia causó revuelo en el mundo médico
cuando empezó a ofrecer tratamientos experimentales de transfusiones de plasma joven (la parte líquida de la sangre) a un precio de 8.000 dólares el litro.
El tratamiento se basó en el supuesto de que los componentes de la sangre joven pueden estimular los procesos biológicos en el cuerpo y ralentizar el envejecimiento.
Sin embargo, el enfoque de "Fuente de la Juventud" también generó muchas preocupaciones.
La falta de ensayos clínicos establecidos en humanos ha planteado dudas sobre la seguridad y eficacia del tratamiento.
Además, se han planteado cuestiones éticas con respecto a un enfoque que podría convertir el envejecimiento en un "privilegio" para quienes tienen medios.
En febrero de 2024, la empresa Ambrosia y la idea de la joven transfusión de sangre sufrieron un duro golpe.
La Administración Americana de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió un duro comunicado en el que afirmó que no existe evidencia clínica para el tratamiento de transfusiones de plasma en jóvenes contra enfermedades relacionadas con la edad. Como resultado, se cerró la empresa y se archivó el tratamiento.
Referencias:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6764071/